jueves, 1 de septiembre de 2016

jueves, 1 de marzo de 2012

domingo, 8 de noviembre de 2009

Un trinomio con mucho potencial. TIC, escuela, adolescente




Resumen

Adecuar el sistema educativo mexicano a las demandas sociales, económicas, culturales y políticas del siglo XXI pasa por la integración de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) al proceso de enseñanza. El potencial de las TIC como medios coadyuvantes en el desarrollo de habilidades superiores del pensamiento en los jóvenes de educación media representa una oportunidad invaluable si se aprovecha el contexto actual.
En este ensayo se analizan las condiciones, los objetivos y alcances de la educación media en México en relación con las habilidades superiores del pensamiento, el papel de de las TIC en esta integración y se hace un análisis de las causas que no han permitido alcanzar la meta de crear una nueva generación de jóvenes estudiantes con el perfil de pensamiento crítico desarrollado.


Palabras clave: educación, adolescentes, TIC, pensamiento crítico.



La incorporación de las tecnologías de información y comunicación generaron desde su llegada al ámbito escolar mucha expectativa por el potencial que representan. Los adelantos tecnológicos aplicados en las aulas llegaron a percibirse como la solución a los problemas de rendimiento, motivación y aprendizaje de los alumnos. Un nuevo tipo de estudiante activo, crítico e independiente sería el que se formaría entre las nuevas generaciones. Sin embargo los resultados no son tan alentadores como los pronósticos preveían.
En el año 2006 los resultados de la evaluación del Programa Internacional para la Evaluación de los Alumnos organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) arrojaron como resultado que:
El 50 por ciento de los jóvenes mexicanos de 15 años se ubica en los niveles más bajos del rendimiento escolar en las habilidades científicas, matemáticas y de lectura, lo que significa que están poco calificados para pasar a los estudios superiores y resolver problemas elementales. Menos del 1% de los estudiantes mexicanos de 15 años son capaces de contestar adecuadamente preguntas que requieren competencias lectoras sofisticadas. (Avilés K. 2007, 5 de diciembre)
Este dato aislado no dice mucho, sin embargo en el fondo nos habla de un problema serio que sucede en muchos países. Lipman, señalado por Espíndola (1996) afirma que:
Una gran mayoría de los alumnos de primer ingreso a la Universidad, no son capaces de escribir un ensayo analítico bien diseñado; sus exposiciones son poco claras, incoherentes, inconsistentes y pobremente integradas; son apáticos y no han llegado a ser autónomos en sus pensamientos y en sus creencias”. Y Gardner (2005) confirma “que nadie piense que son casos aislados, estos patrones se han observado una y otra vez en sociedades de todo el mundo y en todo tipo de materia

De hecho, en la práctica, a diario, quienes estamos en el ámbito de la docencia nos enfrentamos en las aulas a esta misma situación, incapacidad para la comprensión de lectura, inhabilidad para transferir conocimientos básicos y desconocimiento de cómo analizar un fenómeno desde diferentes puntos de vista. Un claro patrón de aprendizaje memorístico en donde la repetición de un contenido tal como está en los libros, en Internet o en los apuntes de clase es valorado como un aprendizaje positivo, aun cuando no se pueda explicar el qué, el cómo, el cuándo y el por qué.
Tal parece que no tienen la información suficiente o que no la saben manejar, a pesar de que un buen número de estudiantes tengan acceso a los medios de comunicación más modernos y lleven a la escuela un rosario de artículos, notas y trabajos sobre cualquier tema que les pidan investigar y que localizan en Internet.
El problema de base tiene que ver con el modelo didáctico en el que se ha privilegiado la enseñanza de contenidos dejando de lado el desarrollo de habilidades de la inteligencia que hacen al sujeto abierto al pensamiento de otros, autocrítico, reflexivo, y responsable de su actuación. Es decir estamos hablando del pensamiento crítico, “ese pensamiento disciplinado, autodirigido, que ejemplifica las perfecciones del pensamiento apropiado a un modo particular o dominio del mismo habilidad” (Espíndola, 1996).
Pero ¿por qué es importante el desarrollo de estas habilidades y por qué no se logra este objetivo en el sistema educativo actual?
Pensamiento Crítico ¿para qué?

La necesidad de un cambio en los paradigmas educativos en nuestro país es un imperativo impostergable. Los modelos de enseñanza impulsados desde el Estado aun cuando hablan de modernización y actualización, no dan pie para que se modifiquen las raíces de un sistema que deja en discursos muy atractivos las intenciones de cambio pero que deja que la práctica docente continúe vinculada a la pedagogía tradicional aun cuando le provea de los avances tecnológicos de punta. Una pedagogía en la que se privilegia el aprendizaje de contenidos y no el desarrollo de habilidades del pensamiento; un modelo memorístico y fragmentado, no integrador del conocimiento.
La consecuencia más grave ha sido la formación de personas acríticas, sin capacidad para transferir los datos a contextos diferentes y muy limitada para cuestionar, analizar, construir propuestas, desarrollar conocimiento.
Para una sociedad que pretende la democratización de sus procesos comunitarios, la vía educativa es uno de los mejores recursos para lograr formar un ciudadano crítico, propositivo, participativo. En este aspecto la integración de tecnologías de información y comunicación (TIC) pueden ayudar a este fin si se orienta su uso para el desarrollo de habilidades del pensamiento.
Y esto será así porque el pensamiento crítico conlleva el desarrollo de habilidades específicas que claramente señala Facione (2007) como son el análisis, interpretación, inferencias, evaluación, autorregulación. O sea habilidades superiores del pensamiento que permiten a una persona ser más libres, más independientes, más racionales.
Además en el contexto de la globalización y de integración en la llamada sociedad del conocimiento se hace necesario el desarrollo de habilidades en el uso de las TIC. Éstas son un pilar en las interacciones de la sociedad moderna y su manejo permitirá a los actuales jóvenes en edad escolar llegar con las capacidades y conocimientos para estar en igualdad de condiciones en un mercado laboral y social cada vez más competitivo.
Así el pensamiento crítico es importante porque contribuye a formar jóvenes responsables, con criterio propio, menos propensos a ser masificados; e intencionar su desarrollo en la aulas se debe a que la educación no debe ser la simple transferencia de información entre dos actores pasivos: el docente que la recibe acríticamente de programas oficiales y de libros, y el alumno sometido a recibirla en modelos en los que lo que menos interesa es un alumno pensante.
La educación es formación de las capacidades humanas intelectuales, sociales, morales en el más amplio sentido de la palabra, que para llevarla a cabo requiere programas (contenidos y pedagogía) que privilegien el desenvolvimiento de las competencias del PC.
¿Y qué mejor lugar para este tipo de actividades que en las escuelas y con jóvenes de educación media?

TIC, adolecentes y escuela
Los jóvenes nacidos a finales del siglo XX han crecido en una dinámica de incorporación de tecnología casi en todas sus actividades. Ya sea en el hogar, en la escuela, en el juego, en la diversión, en general su mundo está íntimamente relacionado con aparatos que les permite comunicarse, informarse, jugar e interactuar.
Celulares, computadoras, internet, videojuegos son parte de su cotidianidad que manejan diestramente. Begoña Gros (s/f) señala en su estudio que en el año 2002, en el rubro de los videojuegos, tan populares entre los niños y jóvenes, cerca de 90 millones de personas en todo el mundo los consumían. Y el INEGI (2007) en su Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares informó que:
La cantidad de cibernautas en México se triplicó al pasar de 7 millones de personas a finales de 2001 a 20.8 millones en marzo de 2007. La mayoría de los usuarios son jóvenes, el 70.2% se agrupa en el rango de 12 a 34 años de edad, con una participación casi idéntica entre hombres y mujeres.

Entendiendo que de este fenómeno queda excluida una parte de la sociedad mexicana que por sus condiciones socioeconómicas vive en condiciones precarias y no tiene acceso a la tecnología (lo cual nos habla de otro tipo de problemas que no son el centro de este ensayo), tenemos que muchos mexicanos desde la primaria empiezan a tener contacto con las diferentes tecnologías de información y comunicación; para cuando llegan a la secundaria y a la preparatoria sus esquemas de aprendizaje, de conocimiento están ligadas a esos objetos.
Las estadísticas confirman lo anterior, en México, en el nivel medio superior, “el porcentaje de aumento de usuarios de computadora en el 2006, es de 89% con respecto al 2001, es decir, en un período de cinco años, casi se duplicó el número de usuarios” (López, M.C, s/f)
Respecto a las aplicaciones que la gente le da al Internet, el INEGI encontró que la actividad más importante es la relacionadas a la escuela y actividades estudiantiles (43.1%) (CNNExpansión.com).
De ahí la gran posibilidad que se presenta para que esos medios faciliten un fin didáctico que lleve a los jóvenes al desarrollo de habilidades superiores del pensamiento. Sin embargo es importante que estas oportunidades se den en condiciones equitativas y ya que las aulas son el área en donde se reúnen condiciones de objetivos, espacio, confluencia de personas y posibilidad de apoyar con capacitación y equipo, la escuela es el lugar ideal para el desarrollo de estos objetivos.
Este es probablemente el mayor reto que se tiene en el sistema educativo mexicano. El documento base de la Alianza por la Calidad Educativa, citado por Pavel (2008), plantea dos puntos prioritarios en relación a las TIC; uno es “rehabilitar la infraestructura, mobiliario y equipo para garantizar un ambiente escolar adecuado y sin riesgos, equipando a 14,000 planteles y rehabilitando 27,000 más. El segundo aspecto son las Tecnologías de la Información y la Comunicación que consistiría en equipamiento y conectividad de centros escolares en 155 mil aulas adicionales a las existentes que cubriría el 75% de la matrícula, así como equipar con computadora a los maestros que se certifiquen en competencias digitales”.
Sin embargo el problema continua siendo que a pesar de que se han hecho inversiones fuertes en infraestructura en los diferentes niveles, la mayoría de los docentes los usan como meros artefactos de apoyo para continuar dando sus clases tal y como lo hacían antes de contar con esa tecnología. Y esto no es un problema privativo en nuestro país. Ese es el punto medular por el que las TIC no han respondido a las posibilidades que los estudiosos les identifican en relación con el desarrollo del pensamiento crítico.
En un estudio referido por Díaz (2009) muestra que en Estados Unidos (Natriello, 2005) la tendencia predominante en la dinámica de la introducción de las tic en las instituciones educativas apunta a que se reproducen, las más de las veces, las premisas pedagógicas de la educación presencial tradicional y subordinan el papel de los actores al de meros transmisores o receptores de información.
Entonces, ¿es un error querer desarrollar pensamiento crítico entre los jóvenes con apoyo de las TIC?

Desarrollo de habilidades con apoyo de TIC, ¿un imposible?
Definitivamente no, lo que ha hecho falta es definir un nuevo modelo educativo que incorpore objetivos, medios, técnicas, herramientas en el que se privilegie el desarrollo de competencias, de habilidades superiores del pensamiento, que son la base de un pensamiento crítico. La incorporación de las TIC requiere ser acompañada de una metodología adecuada para favorecer y enriquecer ambientes de aprendizaje. No debemos olvidar que esto no se da por sí solo, se deben intencionar los tipos de aprendizajes, habilidades a desarrollar e integrar las TIC en ese mismo marco. En su texto, Jordi Adell (2007) señala un punto clave para lograr estos objetivos: el rol que deben asumir docentes y alumnos:
Los roles de profesores, alumnos y personal de apoyo deben adaptarse a los nuevos entornos. La misión del profesor en entornos ricos en información es la de facilitador, la de guía y consejero sobre fuentes apropiadas de información, la de creador de hábitos y destrezas en la búsqueda, selección y tratamiento de la información. En estos entornos, la experiencia, la meta-información, los "trucos del oficio", etc. son más importantes que la propia información, accesible por otros medios más eficientes. Los estudiantes, por su parte, deben adoptar un papel mucho más importante en su formación, no sólo como meros receptores pasivos de lo generado por el profesor, sino como agentes activos en la búsqueda, selección, procesamiento y asimilación de la información.

Lo que queda por hacer
Considerando lo anterior debemos tener claro que la capacitación en el uso de las TIC para el logro de objetivos de enseñanza centrados en el desarrollo de habilidades es uno de los puntos centrales de la problemática actual en el modelo pedagógico en México. Como afirma Díaz (2008):

La innovación educativa soportada en la tecnología (en el sentido de cambio a un paradigma educativo enfocado al aprendizaje complejo) ocurrirá en la medida en que se logre una integración avanzada o experta de las TIC en la enseñanza. Una integración avanzada ocurre cuando la tecnología se enfoca en el currículo y apoya sustancialmente el aprendizaje significativo, el cual ocurre gracias a la participación del alumno en actividades o unidades donde se trabajan proyectos colaborativos y auténticos, solución de problemas, análisis de casos reales, entre otros. La integración experta requiere del diseño de ambientes de aprendizaje enfocados a la construcción de conocimiento complejo, enriquecidos por TIC.

Una nueva didáctica, un nuevo enfoque pedagógico y un compromiso del docente, de las instancias educativas, del gobierno para orientar los esfuerzos de la educación hacia la llamada sociedad del conocimiento tenderán a desarrollar a los pensadores críticos que puedan dar alternativas de solución para las problemáticas del país.
Naturalmente que faltará la voluntad política para lograr este fin ya que implica generar marco jurídicos, aprobar presupuestos, diseñar un nuevo perfil del rumbo del país; y en el contexto socioeconómico y político del México actual surge la duda de cuánto interés tendrán los grupos de poder por generar ciudadanos críticos que cuestionen, que sean libres de pensamiento, independientes, que planteen alternativas para lograr una sociedad más igualitaria y más justa. Esa es otra batalla que habrá que emprender.



Referencias Bibliográficas

Adell, J . (2007) Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la
información. Edutec Revista electrónica de tecnología educativa, 7,
Recuperado el 16 de septiembre de 2009 en:
http://www.uib.es/depart/gte/revelec7.html

Avilés K. (2007, 5 de diciembre) Reprueba México examen de la OCDE sobre
rendimiento escolar. La Jornada. Recuperado el 22 de septiembre de 2009,
de:
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/05/index.php?section=sociedad&article=044n1soc

Begoña Gros (coordinadora). Pantallas, juegos y educación. La alfabetización
digital en la Escuela. Recuperado el 8 de octubre de 2009, de:
http://www.edesclee.com/Pdf/19236.pdf

CNNExpansión.com. El uso de Internet sube como la espuma (2007, 21 de noviembre).
Recuperado el 5 de noviembre de 2009, de
http://www.cnnexpansion.com/actualidad/2007/11/21/el-uso-de-internet-sube-como-la-%20%20%20%20%20%20espuma

Díaz, F. (2008) Educación y nuevas tecnologías de la información y la
comunicación: ¿hacia un paradigma educativo innovador? Sinéctica. Revista
virtual de la educación, 30, Recuperado el 16 de septiembre de 2009 en:
http://portal.iteso.mx/portal/page/portal/Sinectica/Revista/fridadb


Espíndola, J. L. (1996). “Pensamiento Crítico”. En: Reingeniería Educativa,
México: Col. Biblioteca de la Educación Superior. pp. 105-106

Facione, P. (2007). Pensamiento Crítico. ¿Qué es y por qué es importante?
Recuperado el 24 de febrero de 2008 de: http://www.eduteka.org/pdfdir/ PensamientoCriticoFacione.pdf

Gardner, Howard. (2005. “La mente disciplinada” y “La mente sintética” en: Las
cinco mentes del futuro Un ensayo educativo. Barcelona: Paidós. pp. 23-40 y
pp. 41-58

López, M.C., Flores, K., & Espinoza, A. Incorporación de las TIC en la educación
media superior de México. Un estudio de caso. Recuperado el 28 de octubre
de 2009, de: http://www.comie.org.mx/congreso/memoria/v9/ponencias/at07/PRE1178648349.pdf

Ortiz, P. La incorporación de las TIC en la educación en México; políticas y retos
(1992- 2008). Revisado el 1 de noviembre de 2009, de: http://pavelortiz.blogspot.com

sábado, 17 de octubre de 2009

jueves, 15 de octubre de 2009

Intermedio


Intermedio

Actividad de la sesión 9

Veinte es el número de sesiones que vamos a cursar en este módulo propedéutico. Estamos en la sesión 9 y la próxima semana tenemos que demostrar nuestros avances en un segundo nivel de desarrollo. Qué mejor estrategia que hacer un alto a la mitad del camino, hacer un intermedio, para tener claridad en lo que debemos hacer para avanzar hasta la meta.
El desarrollo de habilidades en las áreas de pensamiento crítico, comunicación escrita, uso de tecnología y estudio independiente a través de las diversas actividades semanales me ha dado la oportunidad de observar las fortalezas y las debilidades que poseo y que necesito dominar para cursar los módulos de la maestría.
En lo referente al pensamiento crítico y con base en el documento maestro considero que he desarrollado la habilidad para definir, interpretar, analizar y evaluar información. También he superado el reto de definir un tema y sus partes y hacer uso de información de diferentes autores, haciendo las referencias pertinentes. Lo que me falta es hacer inferencias a partir de datos, comparar entre varios autores y tomar una postura ante ellos; esto me permitirá emitir juicios propios con sustentos más fuertes. A fin de lograr esta meta haré una búsqueda más rigurosa del material bibliográfico, de autores de diferentes corrientes y posturas teóricas para hacer un mejor uso de la intertextualidad.
Las habilidades en comunicación escrita y de lectura que he desarrollado me han permitido documentar, definir un tema y hacer síntesis. El uso de marcadores y palabras clave en un texto me permitió diseñar una efectiva estrategia de lectura para identificar ideas principales y secundarias y posteriormente poder parafrasear. La redacción en mis textos se ha ceñido a una estructura específica y han tenido coherencia. En esta área me queda por mejorar la capacidad para resumir y hacer un uso eficiente del método APA al citar las fuentes consultadas. Para lograr un buen resumen buscaré bibliografía que indique diferentes métodos para un resumen efectivo. En cuanto a las citas, cada vez que haga una, verificaré con la lectura del APA la manera correcta, hasta mecanizar el procedimiento y no cometer errores.
En el área de uso de la tecnología mi mayor reto se presenta en la participación en los foros. En todos he participado, sin embargo han sido escasas dos aportaciones en cada uno de ellos y reconozco la valía de este instrumento para potenciar el discurso y planteamiento de diferentes puntos de vista. El apoyo de la red de compañeros representa un área de oportunidad excelente al poder intercambiar opiniones y discutir conceptos o posturas teóricas en corto. Mis logros en esta competencia me permiten tener facilidad para navegar en la plataforma del CECTE y hacer uso de las diferentes herramientas que nos han solicitado aplicar (power point, esquemas, PDF, actualización del perfil, envío de tareas, así como el ingreso a los foros). La búsqueda de material en internet si bien no me ha representado problema, amerita cuidar que los materiales utilizados sean fiables. El intercambio de información con la red de apoyo y el establecimiento de un canal adecuado para nuestras interacciones favorecerá este fin, así como el uso de metabuscadores académicos.
El estudio independiente me ha mostrado algunas fortalezas que no había visualizado. Las actividades colaborativas y en especial el ensayo a cuatro manos me enseñó una faceta creativa poco explotada por mí. La responsabilidad hacia el trabajo y el cumplimiento en tiempo y forma son valiosos aspectos del estudio independiente y son áreas que considero tener como fortaleza.
Los trabajos colaborativos en sede no han representado problema alguno con el compañero que cursa en Uruapan estos estudios. Nos hemos apoyado eficientemente. La conformación de la red de apoyo si fue un reto. No quiero dejar de lado que a iniciativa de Mario Alberto Bernal y a través del correo Cecte, propuso al grupo 01, integrarnos en red de apoyo. Más de la mitad de los alumnos respondimos positivamente y aunque quedan aspectos de logística por resolver ha ido avanzando bien. Ya se han resuelto dudas entre compañeros. Esto se reforzó con la actividad de esta sesión en la que pusimos nombre y objetivos a la red. Rocío García y una servidora hicimos propuestas y los miembros listados (6) en este trabajo aportaron ideas o se sumaron a las nuestras. Después del tiempo límite que nos pusimos, otros compañeros se han agregado a la red; en estos días proponemos los mecanismos y herramientas que puedan resultar mejor para lograr nuestros fines.

Prejuiciosa ¿yo?


Sesión 8

Actividad 4. identificación de despliegues de prejuicios en artículos y reportajes de periódicos
Busque un artículo, en cada una de las publicaciones, relacionado con un tema de su interés, de preferencia que tenga alguna relación con la educación.
Identifique los prejuicios implícitos en los artículos, por qué y cómo se manifiesta cada prejuicio.

Complete el siguiente cuadro (Agregue filas de acuerdo con sus necesidades)

Nombre de la publicación
Artículo
Prejuicio
Por qué y cómo se manifiesta el prejuicio
El Universal.com

Alvarado, N. (2009, 11 de septiembre). Clase: Turista. El Universal.com. Recuperado el 12 de septiembre de 2009, de http://estadis.eluniversal.com.mx/editoriales/45568.html
Prejuicio de clase social
“por más que el Turista viaje en Primera, Turista se queda—, sirve como antónimo de viajero o, para decirlo con mayor precisión, como sinónimo de patán”
El autor de este artículo narra su experiencia al viajar en primera clase y hace toda una serie de críticas a los comportamientos que observó entre los viajeros de clase turista que iban en el mismo viaje.
El prejuicio se denota en cada frase con la que generaliza a la clase turista (es decir todos lo que viajen en esa categoría) como vulgares y corrientes. Al final cierra su artículo con la frase: a mí sí me educó bien mi mamá. Con ello nos damos cuenta de que comprende el poder de la educación al interior de la familia como elemento partícipe en la formación de visiones, actitudes hacia el entorno. Sin embargo no tiene la capacidad de tomar distancia con respecto a la generalización y prejuicio que formula y con la que califica a un estrato de viajeros.

Cambio de Michoacán

Mejía, R. (2009, 10 de septiembre) ¿Se puede dar de baja a un Dios? Cambio de Michoacán. Recuperado el 11 de septiembre de 2009 de: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/editorial.php?id=2161
Prejuicio de malinchismo y discriminación étnica

“creyeron que si venía un hombre alto, barbado y europeo las cosas serían mejores (yo lo creí, lo confieso)”
En este artículo el autor hace referencia a dos prejuicios: el primero de ellos lo expresa al confesar que él también creía que si como director técnico de la selección mexicana llegaba un hombre alto, barbado y europeo las cosas serían mejores. Este prejuicio es un elemento que está presente en la cultura mexicana resultado de la conquista española y que se expresa como malinchismo.
En otra parte del artículo escribe de manera despectiva hacia los argentinos. De manera explícita escribe la frase: al fin argentinos, la cual hace referencia a una manera de menosprecio que muchos mexicanos tienen hacia el estereotipo argentino. En México existe un prejuicio hacia los argentinos a quienes se les cataloga de “pesados”.
Proceso.com.mx

Lovera, S. (2009, 10 de septiembre) La política de los hombres. Revista Proceso, en línea. Recuperado el 12 de septiembre de 2009, de:
http://www.proceso.com.mx/opinion_articulo.php?articulo=72210

Discriminación de género
Este artículo más que presentar un prejuicio en el punto de vista de la autora, hace referencia a un problema de prejuicio y discriminación de género al interior de los partidos políticos mexicanos y del Estado.
Hace un análisis del contexto y el fenómeno de las cuotas de género al interior de la Cámara de Diputados y la renuncia de varias diputadas en días recientes para ceder el lugar a un varón. En seguida menciona cómo las mujeres han sido relegadas en las leyes dentro del esquema y visión de las administraciones panistas, por tener de acuerdo a su visión una postura de discriminación hacia las mujeres.
En este sentido la postura crítica de la autora refleja a su vez un prejuicio hacia los miembros de Acción Nacional a quienes tacha de retrógradas, haciendo un juicio que aplica a todos los miembros.


Prejuiciosa ¿Yo?

Introducción
Confrontar una pregunta y un ejercicio de análisis sobre los prejuicios y en específico identificar aquellos que uno tiene puede resultar inquietante. Especialmente si considera uno que con la madurez se ha logrado ser más sensato y objetivo. Sin embargo en una reflexión más profunda nos damos cuenta de que todos, absolutamente todos, tenemos prejuicios. Por eso resulta interesante identificar qué de mis maneras de ser, pensar o actuar tienen un matiz de prejuicio, pues siempre estamos a tiempo para cambiarlas.
A continuación describiré cómo fue el proceso que tuve en esta experiencia de identificación de prejuicios partiendo de su conceptualización y la experiencia personal en relación al tema.

Los prejuicios, un mal social y cultural
Los prejuicios son probablemente la causa más frecuente de las guerras, los enfrentamientos entre grupos sociales y entre individuos. La incapacidad para ver y aceptar las otras formas de ver y hacer las cosas se expresa en intolerancia que tiene como origen juicios u opiniones que en un momento dado aprendimos en la casa, en la escuela, en nuestros grupos y redes sociales. Y precisamente ya que esto es un proceso cultural y social no es consciente para la mayoría de la gente.
Al momento de cuestionarnos ¿tenemos prejuicios?, ¿actuamos prejuiciosamente? Estoy casi segura que nuestra primera reacción es contestar con un enfático NO. Pero sabemos ¿qué es un prejuicio?
“Se entienden como prejuicios ideas falsas o deformadas sobre algún ámbito concreto. La causa de ese error tiene que ver con la existencia de sistemas de transmisión culturales que consolidan esas opiniones erróneas. Desde el punto de vista de la filosofía, se entiende por prejuicio una idea u opinión sobre alguna cuestión sin poseer el conocimiento adecuado para ello, o sin haber realizado un análisis crítico previo sobre la cuestión que se va a opinar” (Instituto de Educación Secundaria Murgi, 2009)
Ana Herrera (2006) identifica las siguientes características de los prejuicios: constituyen una actitud; tienen una connotación negativa; es una actitud aprendida; tiene efectos o consecuencias dañinos; está basado en una visión distorsionada de la realidad e implica convicción y resistencia al cambio.
Al analizar estos elementos en un grupo de discusión surgieron inmediatamente las reacciones para identificar a personas que consideramos prejuiciosas. Sus características: precisamente actitudes y formas de ser que por lo general humillan, ofenden o demeritan a alguna persona, cultura o expresión social tendiendo a segregarla. Personas que por lo general tienen un criterio estrecho, con poca capacidad para la tolerancia y para la empatía, son autoritarios y quieren que todos piensen y actúen de acuerdo a su opinión del “deber ser”
Identificamos que el ejemplo más común de prejuicio en la ciudad de Uruapan, Michoacán, mi lugar de residencia, son las actitudes cotidianas de mucha gente con respecto a los indígenas purépechas que a diario llegan a la ciudad a realizar compras, a trabajar o a hacer algún trámite. Su persona, su cultura son vistas como inferiores o de poco valor. Decirle “guare o huacho” (palabras purépechas para referirse a la mujer y hombre de esta etnia) a alguien tiene una connotación despectiva. Esto tiene sus antecedentes primero en la interacción y dominio de los españoles durante la conquista, y, segundo por la primacía de los mestizos en la Independencia, la Reforma y la Revolución, en donde la cosmovisión y modelo indígena no tuvo cabida. En la sociedad moderna muchos de los estereotipos del “indígena mexicano” son los referentes culturales en muchas familias. De ahí los prejuicios y actitudes negativas hacia ellos.
En el grupo de discusión nos quedó claro que nosotros no teníamos ese prejuicio específico, pero hurgando un poco más en nuestras propias expresiones llegamos a la conclusión de que esto se debe a un proceso de educación y trabajo precisamente con esa cultura. Sin embargo no estamos exentos de tener prejuicios. Ejemplificando vimos que las expresiones de culturas urbanas alternativas: “punketos”, “darketos”, “skatos”, etc, nos provocan reacciones negativas. Las asociaciones que hacemos de esos estilos de vida no son en su mayoría positivas: vandalismo, adicciones, faltos de valores. Y así sin más, sin conocer algo de ellos, de su forma de ser, de pensar, es decir sin una actitud crítica, ya los etiquetamos; ya los señalamos.
Un punto de discusión al que llegamos, que quedó para la reflexión y que me pareció interesante es si podemos llamar prejuicio a una actitud negativa hacia, por ejemplo los partidos políticos, pero esto a partir de su actuar a lo largo de los años en nuestro país. En un ejercicio con jóvenes (UDV, 2009) los adjetivos más comunes para referirse a los políticos fueron: deshonestos, incompetentes, mentirosos. Mucha de esta percepción es resultado del actuar de los propios políticos, pero otra es la noción e información que del tema reciben los jóvenes en sus casas, en sus grupos de amigos. Es decir es una conducta aprendida.

Conclusión
Queda claro que los prejuicios son un detonante de la intolerancia y son un freno para el desarrollo de cualquier grupo social.
Un prejuicio será tal en tanto sea una afirmación que no tenga una reflexión crítica previa, también será prejuicio si una característica se generaliza y aplica hacia todos los elementos de una clase. Pero lo más importante es que es resultado de un proceso social y cultural y como tal se puede modificar.
Lo que se requiere es fomentar el desarrollo del pensamiento crítico, analítico, reflexivo y autocrítico a fin de tener la capacidad de tomar distancia de nuestras propias actitudes y pensamientos a fin de orientarnos hacia actitudes de tolerancia y aceptación de las mil y una otras formas de ver el mundo.
El reto no es fácil, la tarea es en el ámbito familiar, educativo, social, jurídico, político, económico, etc. Sin embargo sí podemos empezar en nuestro entorno inmediato, haciendo este tipo de reflexiones y cambiando las actitudes que demeriten a los otros, propiciando la tolerancia en el hogar, en el aula, con los vecinos. Recordemos que el ejemplo es la mejor forma de educar.

Referencias Bibliográfica
Instituto de Educación Secundaria Murgi. (2009). Ética y Moral. Prejuicio.
Recuperado el 9 de septiembre de 2009, de
http://www.iesmurgi.org/filosofia/etica/Etica%20y%20Moral%20Conceptos.htm

Herrera, A. (2006). Orígenes Sociales y Cognitivos del Prejuicio.
Recuperado el 9 de septiembre de 2009, de
http://www.monografias.com/trabajos36/prejuicios/prejuicios.shtml


Prodigy MSN Encarta. Prejuicio. Recuperado el 10 de septiembre de 2009, de
http://mx.encarta.msn.com/encnet/refpages/search.aspx?q=prejuicio


Mora, G. & Christy, M. (2009) Estudio sobre la percepción de los jóvenes en torno
a la política y los partidos políticos. Investigación no publicada, Universidad Don Vasco, Uruapan, Michoacán

Búsqueda en Internet de escritos académicos


Reflexión personal.

Módulo 4

Escriba en este espacio una reflexión de la experiencia que tuvo en relación con la actividad una búsqueda en Internet de escritos académicos que estén relacionados con algún tema ambiental
Redacte un texto en el que exponga cuáles son las características principales de un texto académico y de qué manera los dos escritos que seleccionó se apegan o no a dichas características. Incluya una reflexión personal al respecto.


En esta cuarta sesión la revisión de las características de los textos académicos me pareció una actividad de capacitación básica para el desarrollo de habilidades que necesitaremos en las siguientes clases y durante los módulos de la maestría, ya que este será el prototipo de trabajos que constantemente tendremos que presentar.

El trabajo en sede permitió poner en común los conceptos de la lectura y definir un listado de características en la que depuramos las que habíamos hecho individualmente. La práctica colectiva de cotejar nuestras listas con el texto que enviamos en el módulo 3 nos sirvió de práctica para la actividad individual.

De la lectura de Anna Teberosky, me costó trabajo entender la primera parte por la inclusión de términos especializados desconocidos para mí, pero conforme avancé y resolviendo las dudas de vocablos, ésta se volvió más transparente. Los ejemplos que plantea de cada característica permiten contrastarlos inmediatamente en los textos que hemos utilizado. Al socializar el texto en la sede surgieron algunas preguntas y se aclararon varios de los conceptos de la lectura, lo cual confirma lo valioso de ese tipo de actividades.

Sobre las características principales de un texto académico, éstas se pueden encuadrar en dos partes: el contenido y la forma.

Con respecto al contenido su cualidad principal es que se trata de la construcción de un discurso en el que un miembro de la comunidad científica aborda un tema de algún área de la ciencia para presentarlo a consideración de sus colegas. Para ello utiliza una serie de recursos lingüísticos y metodologías diseñadas y aceptadas como normas en el medio de la ciencia.

Su objetivo es convencer con argumentos y elementos verificables la postura que el autor (es) tiene con respecto al problema o fenómeno estudiado.

Este discurso tiene textura y finitud. Utiliza una terminología propia de cada área de la ciencia la cual ha condensado la información en nombres y nominalizaciones. Estas características, a su vez, permiten definir la densidad léxica del texto.

En cuanto a la forma existe un diseño o formato aceptado por la comunidad científica para publicar un texto escrito. Las partes básicas en las que se divide la redacción del texto son introducción, método, resultado y discusión (IMRD)

El discurso se subdivide en subtextos (títulos y subtítulos) que facilitan la organización y desarrollo de la información y puede incluir otros elementos como prefacio, prólogo, epílogo y posdata; así como tablas, cuadros, diagramas, datos estadísticos y procedimientos descriptivos.

En el texto académico se argumenta y sustentan posturas a través de la intertextualidad, es decir al hacer uso de citas y referencias bibliográficas de otros autores que han escrito sobre el tema con lo que se contrasta o se da fuerza a los postulados del escritor.

En cuanto a los dos textos de la temática de medio ambiente que elegí, considero que ambos reúnen las características generales de un texto académico por lo siguiente:

El primero de ellos, Mercado, S., Arellano, V., & Barragán, R. Medio ambiente, geotermia y toma de conciencia. ( 2008). http://www.uvmnet.edu/investigacion/episteme/numero13_0
9/colaboracion/a_medio.asp es un artículo escrito por dos especialistas en el área de la ingeniería. Presentan este trabajo en el que sostienen la necesidad de plantear estrategias que consideren el uso intensivo de fuentes de energía renovable y en específico la energía geotérmica que es una energía limpia utilizable en la generación de electricidad.

La publicación del texto se realizó en un medio de difusión científico dirigido a colegas, especialistas de la misma área de conocimiento. Una institución universitaria es la responsable de la publicación con lo que avala el trabajo presentado.

En cuanto a la forma del texto éste tiene las características principales para ser considerado académico:

Contiene: Introducción, discusión y conclusiones. Por no ser un experimento no incluyen un apartado de métodos. El desarrollo del texto está planteado a partir de la intertextualidad que les permite incluir y desarrollar sus planteamientos en base a las referencias de otros autores que estudian y manejan el tema.

Incluye un resumen en el que se sintetiza el contenido del texto; presenta hechos y el estado del fenómeno (escenario en el que ocurre nuestra dependencia actual de los combustibles fósiles y la necesidad de disponer de fuentes de energía limpia); aporta datos duros (estadísticas), presenta figuras.

En el desarrollo del tema argumentan su postura en relación al objetivo del escrito, planteado desde el inicio, por lo que presenta una buena textura al llevar al lector a través de conectores de un punto a otro de la discusión.

La terminología del texto es especializado, haciendo uso de nombres y nominalizaciones propios del área de estudio del tema. Su densidad léxica es alta. Por ejemplo en el resumen se tiene una densidad de 32 (vocablos).

Finalmente hace uso de citas y referencias de las fuentes consultadas. Incluye referencias explícitas a trabajos de otros autores y presenta las referencias bibliográficas utilizando uno de los formatos aceptados por la comunidad científica.

El segundo texto cotejado es: Toledo, V., Batis, A., Becerra, R., Martínez, E. & Ramos, H. (1995). La Selva Útil: Etnobotánica cuantitativa de los grupos indígenas del trópico húmedo de México. http://www.interciencia.org/v20_04/art01/index.html

Se trata de un trabajo de investigación realizado por 4 científicos especialistas en biología adscritos al Centro de Ecología de la UNAM y que ponen a consideración de sus colegas los resultados de un método novedoso en la investigación etnobotánica cuantitativa, para evaluar el conocimiento indígena sobre las plantas de las selvas tropicales húmedas de México.

El trabajo está claramente diferenciado en secciones. Contiene un resumen en el que definen los límites del trabajo y señalan las partes que lo constituyen. La introducción de carácter intertextual aporta información de otros autores, recurre a las citas y es del tipo encuadre. Sin embargo esta sección no está nombrada como tal, lo cual la hace parecer en un inicio como parte del resumen.

En la sección de métodos se hace una detallada explicación de los mismos y en seguida se plantean los resultados de la investigación. La descripción se apoya con cuadros y figuras y se contrastan con los resultados obtenidos en otras investigaciones similares.

Finalmente desarrollan las conclusiones a las que llegaron con la investigación y es del tipo conclusión resumen.

Hacen referencia explícita a la información proporcionada por otros autores. Relacionan la bibliografía consultada.

El texto se caracteriza por el uso de terminología especializada, técnica, científica, por lo que tiene una alta densidad léxica.

Contiene marcadores de discurso que le permiten tener coherencia.

Reflexión personal:
Analizar desde adentro un texto académico representa una nueva forma de ver y valorar un material que llega a nuestras manos. Al cotejar y conocer la estructura, las características básicas y la función que tiene cada parte integrante de un texto académico nos permite aprender a través del modelaje que representan esos textos.

Tradicionalmente y hasta antes de la llegada del internet, las bibliotecas eran el referente para acceder a este tipo de materiales.. Había una especie de control pues la publicación escrita en papel, en revistas o publicaciones científicas no era de fácil acceso.

Actualmente con la llegada de la red y la posibilidad de incorporar materiales de toda índole en resulta importante, al realizar investigaciones de carácter científico, distinguir y evaluar si el material reúne los cánones que dicta la ciencia en lo referente a las normas que cualifican un texto académico. Recordemos como señala Monereo (2005) que los riesgos del internet son “la falta de control y sistematización de la información, sobreinformación, información basura y enmascarada, falta de rigor informacional y problemas de garantía, procedencia, autenticidad y credibilidad de la información”.

Si no sabemos distinguir un texto académico de uno informativo o periodístico corremos el riesgo de incorporar en uno de nuestros trabajos información no creíble o incluso falsa. Y aun cuando un texto reúna las características formales de un texto académico debemos tener ciertas precauciones pues un formato no lo será todo; habrá que ser críticos con el contenido y buscar otras fuentes que nos permitan contrastar y verificar lo que hayamos encontrado.

Finalmente también me parece relevante el análisis de estos textos académicos pues nos permite observar dentro de sus trabajos el manejo que hacen del recurso de la intertextualidad. Analizar sus posturas, sus argumentos, la profundidad de los mismos nos permite apreciar su habilidad para plasmar su pensamiento crítico. Y esa por ser una habilidad que debemos desarrollar como estudiantes nos da pauta para entender cómo se traduce en un escrito.